domingo, 1 de marzo de 2026

Grandes y pesadas

Es un poco incómodo atraer tantas miradas y tener tanta atención, pero creo que es lógico teniendo unas tetas tan grandes como estas.

Son muy pesadas y ya me empieza a doler la espalda, pero no puedo negar lo mucho que me gusta que me traten bien y me compren cosas solo por enseñarlas un poco.

Estando encerrado me estaba aburriendo, así que definitivamente salir a dar una vuelta es lo mejor que pude hacer. Ahora no estoy muy seguro de querer volver a mi cuerpo.





David era un chico de 19 años, estudiante de derecho, un joven bastante normal.
Pero todo cambió una tarde cuando regresaba a casa: de pronto se sintió mareado y cayó inconsciente.

Cuando recuperó la consciencia, estaba dentro de la casa de su vecina.

La señora Martina es una mujer de 38 años, muy atractiva, con un cuerpo bastante bien conservado y con unas tetas enormes gracias a las inversiones que su esposo —un hombre con un trabajo muy bien remunerado— le ha hecho.

Últimamente lo había notado algo distante y poco cariñoso con ella. Preocupada por una posible infidelidad, había ideado un plan. Con la ayuda de un hechizo que compró a una bruja, cambiaría de cuerpo con la secretaria de su esposo durante 48 horas para descubrir qué era lo que estaba ocultando.

Sin embargo, al realizar el hechizo mezcló algunas palabras mal, lo que provocó que cambiara de cuerpo con la persona más cercana; para su mala suerte, en ese momento era su vecino David.

Encerró a David (en su cuerpo original) en su casa para poder ir a buscar a la bruja y revertir el error.

Pero el joven David, aburrido y con un cuerpo nuevo y un mundo por explorar, no tardó en ingeniárselas para salir y aprovechar al máximo su nueva apariencia.

¿Será que pueda revertir el hechizo? ¿O será mejor que se vaya acostumbrando a ser una joven de 19 años?

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